El objetivo de la Tesis fue abordar de manera integral el estudio de los nematodes Trichostrongylina que parasitan a los roedores Sigmodontinae de la Cuenca del Plata argentina, priorizando los estudios taxonómicos y de diversidad, que junto al enfoque ecológico contribuyan a interpretar los factores que influyen en su distribución geográfica y hospedatoria. El área de estudio forma parte de la Cuenca del Plata y abarcó 31 localidades de siete provincias y siete ecorregiones. Se trabajó con infracomunidades de Trichostrongylina provenientes de 654 roedores sigmodontinos pertenecientes a 13 especies de las tribus Akodontini, Oryzomyini y Phyllotini colectados en el marco de distintos proyectos de investigación llevados a cabo entre los años 1999 y 2021.
En total, se contabilizaron 27114 nematodes y se identificaron 18 especies pertenecientes a la subfamilia Nippostrongylinae. (Heligmosomoidea, Heligmonellidae). Estas especies pertenecen a los géneros Guerrerostrongylus (G. ulysi, G. zeta), Hassalstrongylus (H. argentinus, H. dollfusi, H. hoineffae, H. mazzai, Hassalstrongylus n. sp.), Mazzanema (M. fortuita, Mazzanema n. sp.), Stilestrongylus (S. aculeata, S. azarai, S. flavescens, S. freitasi, S. kaaguyporai, S. lanfrediae, S. stilesi), Suttonema (Su. delta) y Trichofreitasia (T. lenti). Para cada taxón se proporciona una descripción morfológica, tabla de medidas estándares, mapa de distribución geográfica y hospedatoria, registros de coparasitismo y un análisis estadístico de variables morfométricas. Además, se provee la primera caracterización molecular e hipótesis filogenéticas para G. zeta, S. aculeata, S. azarai, S. flavescens, S. lanfrediae y S. stilesi.
Todas las especies hospedadoras albergaron al menos una especie de Trichostrongylina. La prevalencia total fue de 71% y la intensidad media total de 57. Las especies de la tribu Oryzomyini fueron las que presentaron los mayores valores de riqueza específica parasitaria y diversidad, independientemente de la amplitud de su distribución geográfica. Además, mostraron una marcada predisposición a estar poliparasitadas. Las ecorregiones Chaco Húmedo y Delta e islas del Paraná presentaron la mayor diversidad y riqueza de especies parásitas posiblemente impulsadas por la abundancia de especies hospedadoras presentes en estas ecorregiones, mientras que Esteros del Iberá y Espinal se distinguen por su baja diversidad y por la ausencia de especies de nipostrongilinos compartidas entre las distintas especies hospedadoras.
Se registraron nipostrongilinos por primera vez en Holochilus vulpinus, Oligoryzomys fornesi, Calomys callidus y Necromys obscurus. Son 17 los nuevos registros hospedatorios: seis en O. fornesi, tres en H. vulpinus, dos en Oligoryzomys flavescens y Oligoryzomys nigripes y uno en C. callidus, Calomys callosus, Necromys lasiurus y N. obscurus. Con los análisis de datos morfométricos se demostró la heterogeneidad intraespecífica que pueden mostrar estos caracteres, sobre todo los de estructuras blandas del extremo anterior. Para la mayoría de las especies estudiadas, no hubo asociación de la heterogeneidad morfométrica con variaciones en la morfología. En el caso de S. stilesi, en cambio, se describieron cuatro morfotipos cada uno asociado a una especie hospedadora que presentaron diferencias en caracteres de diagnóstico específico, requiriendo del aporte de otro tipo de evidencia para clarificar el estatus de los mismos.
El registro de la variabilidad morfológica y morfométrica de las especies estudiadas llevó a proponer la revisión del estatus taxonómico de Hassalstrongylus puntanus (posible sinónimo junior subjetivo de H. hoineffae), Stilestrongylus franciscanus (=S. flavescens), Stilestrongylus oryzomysi (=S. azarai), Stilestrongylus rolandoi (=S. kaaguyporai) y Guerrerostrongylus uruguayensis (=G. zeta).
Los análisis filogenéticos recuperan en un clado monofilético a los nipostrongilinos argentinos en general y al género Stilestrongylus en particular. También se sumó evidencia para la reubicación del género Vexillata dentro de la familia Heligmonellidae.
Para todos los nipostrongilinos estudiados que se encontraron parasitando a más de una especie hospedadora, se reconoció la existencia de hospedadores principales y auxiliares teniendo en cuenta la magnitud relativa de los valores de prevalencia, intensidad y proporción de individuos. De esta forma, A. azarae es considerado hospedador principal de S. azarai y T. lenti, ésta última también tiene como hospedador principal a A. montensis; C. callidus y C. callosus son considerados ambos hospedadores principales de H. hoineffae; H. chacarius de H. argentinus y H. mazzai; O. nigripes de G. zeta, S. flavescens y S. lanfrediae; O. flavescens de S. flavescens y H. dollfusi, ésta última también tiene como hospedador principal a O. fornesi; S. angouya de G. ulysi; N. lasiurus de S. freitasi y E. russatus de S. kaaguyporai.
Queda demostrado que el coparasitismo entre especies de nipostrongilinos es algo habitual, destacándose la coocurrencia significativa de especies en la comunidad de nipostrongilinos de H. chacarius (H. argentinus, H. mazzai, M. fortuita, S. stilesi morfotipo 1), en las de O. nigripes y O. flavescens entre dos de sus especies dominantes (G. zeta, S. flavescens) y en la de A. montensis (T. lenti, S. aculeata).
Se elaboraron mapas de distribución geográfica del parásito junto a la de sus hospedadores principales que permitieron identificar la existencia de restricciones ambientales en las distribuciones de algunos de ellos.
Los resultados de este trabajo demuestran que la distribución geográfica de las especies de nipostrongilinos está determinada no solo por la presencia y abundancia de los hospedadores principales, sino que además se encuentra restringida a áreas geográficas con condiciones ambientales propicias para el desarrollo del ciclo de vida de estos parásitos. Además, permitieron relacionar a los ambientes más alterados con una menor diversidad de helmintos y con una menor estabilidad de la red parásito-hospedador lo que dificultaría la transmisión de las especies de helmintos entre hospedadores.
Este estudio proporciona un entendimiento más completo de los Trichostrongylina que parasitan a los roedores Sigmodontinae, al mismo tiempo que destaca la necesidad de considerar muestras más amplias y áreas de muestreo más extensas para comprender plenamente su diversidad y distribución.